El séptimo arte también canta lo que siente
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En textos anteriores ya hemos abordado un poco acerca de la música dentro del cine y del teatro musical; esta semana abordaremos un género cinematográfico, que es de los más populares y a su vez de los más complicados, donde se tienen que mesclar diferentes disciplinas como es el baile, la música, el canto y la actuación, la diferencia entre el teatro musical y el cine musical, es que el teatro es en vivo y el cine tiene la posibilidad de hacerlo a la perfección.
Este tipo de cine, se caracteriza por tener durante su desarrollo ciertas intervenciones musicales relacionadas con la trama del filme, ya sea con cantantes, bailarines, o ambos. Podríamos decir que antes de que fuera como lo conocemos hoy en día, solo eran fragmentos de música que tenían una gran conexión con el desarrollo de la historia. Sin embargo, después de un tiempo, tratando de alcanzar su madurez, se estilizo el género y los números conectan perfectamente con la historia.
El generó está íntimamente relacionado con la sociedad de Estados Unidos, que tienen un concepto del espectáculo de una manera inigualable, este impera en todos los aspectos y, en el cine musical, lo demuestran en toda la extensión de la palabra; visiblemente esto se demuestra en las coreografías y las obras maestras que ha dado este generó.
El momento en que el cine paso de ser mudo, a ser sonoro, dio un giro muy grande a la forma de narrar las historias, los diálogos se convirtieron por ende en lo principal del séptimo arte, sirvió también para dar un salto en el género musical que no tenia existencia alguna, es más ni vislumbraba entre los cineastas.
No quisiera que esto se volviera una línea del tiempo con las películas que han dejado su gran granito de arena dentro de este género musical. Solo puedo decir que obras como “La melodía de Broadway” de Harry Beaumont, que se llevo un Oscar en 1929; pero realmente en 1930 fue cuando este se convirtió en el favorito del público, tanto como el cine negro.
Actualmente, existen películas que poco a poco van levantando el nombre del cine musical, y aquí es donde nosotros tendríamos que elegir nuestras favoritas, algunas tenemos ejemplos que han salido del teatro para vivir en nuestras pantallas.
“El fantasma de la Opera”, “Pink Floyd: El Muro”, “El Mago de Oz”, “Bailar en la Oscuridad”, “Victor y Victoria”, “Fama”, “Moulin Rouge”, “Dreamgirls”, “La Bella y la Bestia”, “Ney York, New York”, “La Sirenita”, “Grease”, “Chicago”, “Fiebre de sábado por la noche”, “All that Jazz”, “El violinista en el tejado”, “Pinocho”, “El Bufón de la Corte”, “Fantasía”, “La tiendita de los horrores”, “Charly y la fábrica de Chocolates”, “Evita”, “La vida en rosa, son algunas de esas películas emblemáticas que realzan el nombre del cine musical.
La gran casa productora de Disney también se dio a la tarea de lanzar películas musicales, no de igual modo que las demás productoras. Las películas de caricaturas mezclado con musicales es como esta gran industria del cine infantil comienza a despegar. “Mary Poppins” es de esas películas inmortales dentro de la mente de los seguidores.
Es interesante saber, que el cine se puede mesclar más allá del solo un soundtrack, sino, más bien ver que en realidad la historia se puede mezclar íntimamente con la música, y esta a su vez, se vuelve en todo un espectáculo.
Nos leemos la próxima semana, abordaremos una de las principales industrias cinematográfica, televisiva y mercadológica, llamada Disney. Un sueño que no se vuelve realidad. Espero les haya gustado mucho.
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